Das Teta Des Tete

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Dá el primer paso ahora. No importa que no veas el camino completo, sólo da el primer paso y el resto del camino irá apareciendo a medida que camines.

Martin Luther King

No es inocente la elección de la frase del comienzo y guarda una intensa relación con cada situación y etapa de nuestras vidas. Sin embargo hoy, quiero dedicarla a la maternidad y a todas sus viscisitudes… a la mía, a la de mi madre, a la de mi abuela, a las de mis amigas, a las de mis maestras, a la de la tierra.

Cada situación, cada etapa no es sin el primer paso. Ese primer paso que se da a sabiendas de que algo va a modificarse pero con la suficiente inocencia de no saber cuánto.

Ese primer paso que deja un estadío anterior para abrirse a uno nuevo y desconocido con todo lo que ello implica. Cambio. Duelo, cautela, miedos, alivio, reencuentro.

Amamantar a mi hijo fue uno de los actos más generosos y altruistas de mi vida.

Lo siento así y agradezco a la vida que pudimos lograr y sostener la lactancia más allá de los obstáculos propios de la lactancia, de la vida, el entorno…

Y digo fue y hablo en tiempo pasado, porque hace unas semanas mi hijo cumplió 3 años y al soplar la velita por el año que se fue y darle la bienvenida al nuevo que se inició, pareciera que algo se movió en él y le permitió darle forma a algo que ya se venía gestando entre los dos y con ello, cerrar un ciclo. Fue un proceso natural pero con algo de ayuda porque en algunas de nuestras charlas, él me decía que no sabía cómo decirle chau a la teta.

A decir verdad, él había dejado la teta unos meses antes pero como nos mudamos, algo de esa situación retrocedió unos casilleros, para acomodarse a lo nuevo y el proceso se hizo un poquito más largo…

Durante varios meses leí posts de otras madres que durante el  destete, transformaron el cierre de esta etapa en una especie de ritual y nosotros en un primer intento, hicimos eso mismo con música y tambores.

En ese momento, eso funcionó.

Ésta vez fue diferente.

Se dieron distintas situaciones en las que fue posible jugar también, entonces nosotros (hablo en plural porque dar teta y des tete parecieran verse y sentirse un poquito más fáciles si  van de la mano del acompañamiento del compañero/a de ruta y/o  vida y/ o momento) abrimos posibilidades y él eligió.

Lo interesante del caso, es que su elección, no es ni fue cualquier elección sino una que le habilita el proceso y la transición, así como nuevos espacios de encuentro en el vínculo con el mundo.

Entonces Amamantar puede ser también….

Amar amar, amar a mamá y amar mamar mientras se aprende a amar al mundo.

Eso siento que fue para mí y para nosotros.

Es curioso que solemos hablar de  “amamantar” o  de “Dar la teta” y  para despedirnos de la etapa decimos  “des tete”…

Es notorio como en todos los  casos, se juega algo en relación al dar… al dar algo al  otro y al menos para mí, tiene que ver con donar… cuerpo, tiempo, entrega, amor, el tiempo que se quiera y pueda sostener… y luego volver a dar pero esta vez, de otra forma… y ahora libertad, autonomía, acompañamiento para que en el momento en que sea adecuado para ese niño, en esa familia, en ese momento, aparezca el des tete…

Sí. Separo la palabra.

Separo dar teta… porque resulta necesario que una mamá que amamanta pueda entrar y salir de la escena de la teta para poder apropiarse de sus demás roles en la vida.

Y separo des tete … porque resulta necesaria esa separación, en el momento en que fisiológica y psicológicamente la díada o si se quiere la tríada esté preparada para hacerlo y sostenerlo en el tiempo.

Como todo en la m/paternidad, hay que transitarlo y hamacarse. Disfrutar y aprender del movimiento pendular.

Las emociones se encuentran y desencuentran, las hormonas también y aparece algo parecido a un duelo.

¿Es fácil? Mmmm… Hay que transitarlo… quizás es tan fácil como sostener la lactancia “prolongada” ante entornos que no comprenden que elegir dar la teta después del año de vida de nuestros hijos y hasta que lo podamos/ querramos sostener como familia,  es una decisión de cada familia.

Repito… la lactancia en cualquiera de sus formas, variantes y tiempos de duración…  Es una decisión de cada familia.  No es necesario el conflicto, sino el respeto… y ese es un bien preciado que cada vez escasea más. Hay lactancias más fáciles que otras, más largas, más cortas, mixtas, sin mixear. Del mismo modo que hay destetes más fáciles que otros.

Sea cual fuere la decisión y elección de cada familia, muchas veces, el entorno no comprende, mira el árbol y descuida el bosque y de repente como en un cuento de hadas, la teta se transforma en la villana de turno y es la culpable de todos los males.

“Lo hacés dependiente”

“Dándole la teta a esta edad, lo estás haciendo regresivo”

“Ya no te sale nada, es sólo un mimo”

“¿Le seguís dando la teta?”

“Ya está grande para la teta”

“Dándole la teta a esta edad, evitás que alcance otros logros”

“No se va a destetar nunca sólo, esa es una ilusión”

“Tenés que recuperar tu tiempo/ sueño”

Gracias. Por esas afirmaciones fundamentadas en  ? ? ? … ah … ¿no hay fundamento? … bueno entonces, chito y  sigamos.

“Mi hijo es autónomo”

“Se destetó sólo, por decisión de él  a los 3”. Síiiii decide SOLO.

“Hicimos un maravilloso ritual de despedida y como resto, quedó un maravilloso objeto que le permite a él transitar, descubrir y seguir buscando”

“Mi tiempo ya no me pertenece más como lo entendía antes, y soy feliz de que así sea”.

“La lactancia materna con cada hijo es un vínculo único e irrepetible, un regalo de la vida”

Cada uno de esos pasos fue el primero que habilitó al siguiente.

Ahora bien… dicho todo esto… el destete habilita un nuevo modo vincular para esa díada mamá – bebé pero también para esa familia.

Cambia, todo cambia.

Cambia el cuerpo, cambian las emociones, cambia el modo de relacionarnos que desde el embarazo hasta ahora había estado unido por distintos lazos. Primero el cordón umbilical, luego la lactancia y a partir de ahora se abre el juego a hilos invisibles  que con suerte le permitirán ir creciendo, explorando, estar cerca y lejos y en su propia búsqueda…

Por su parte, es posible que el cuerpo materno entre en una especie de limbo hormonal. Algo retorna y algo se va. Los estrógenos y la progesterona empiezan a aparecer con más fuerza en escena mientras que la cantidad de oxitocina que se producía deja de ser tal y como tal, deja un vacío. Recordemos que la oxitocina es la conocida “hormona del amor” que permite la eyección de la leche. La prolactina es la hormona que permite la producción de leche y generalmente la combinación de ambas, estimuladas  por la succión de cada lactante y/o niño es lo que habilita que la lactancia sea posible siempre y cuando no exista alguna dificultad fisiológica que lo impida. De todos modos, si existiera esa dificultad y sólo fuera posible una lactancia mixta y/o no materna (no me gusta decir “artificial”), también hay un modo especial de darle eso al otro y por ende hay un destete. Al respecto, recomiendo un texto de Ibone Olza. Dar el biberón como si fuera el pecho

Retomo entonces… si durante meses y años secretaste la hormona del amor ¿qué pensás que puede pasar cuando eso cesa? Algo cesa, se detiene y el sistema se reinicia.

Ese proceso de reinicio… varía de mujer a mujer pero por lo general, arranca con un duelo. Duelo fisiológico, emocional, vincular porque esas hormonas siguen su propia danza, ese  vínculo construído desde el inicio mismo de la gestación servirá de base segura pero posiblemente tras el destete mute y otra vez sea necesario hamacarse en ese cambio, acompañarlo y seguir creciendo.

Es un duelo para los dos cuya mayor o menor intensidad dependerá del día. Es duelo y oportunidad.

Es cierre y apertura.

Es entender que hoy no es siempre y cada día será diferente.

Es animarse a dar el primer paso, luego se hace camino al andar.

 

Lic. Carolina Sujoy

Psicóloga – Psicoanalista con formación en Psicología Perinatal  y Primera Infancia

Coordinadora de Mamá Hamaca

Miembro de Psicólogas que acompañan la crianza respetuosa

Miembro de El Parto es Nuestro Argentina

Miembro de IAN (International Attachment Network) Argentina

Miembro de la Comisión de Psicología Perinatal del Colegio de Psicólogos Distrito XV – Pcia. de Buenos Aires.

lic.carolina.sujoy@gmail.com

 

Fuente: Escrito Propio.

Imagen: Propia de la lactancia con mi hijo. (2013)

 

 

 

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