¿Dónde estamos cuando nos necesitan?

unicef1

¿Cuando nos necesitan quiénes?

Principalmente nuestros hijos, pero además y no menos importante, nuestros semejantes y nosotros mismos.

¿Dónde estamos?

A veces… no lo sé.

“Ama a tu prójimo como a tí mismo”

¿Así te amás? – Me pregunto, al mirar tantos hechos aberrantes que nos rodean, y que en lo personal, me rodearon en los últimos días.

¿Así ama una abuela en la plaza que grita a su nieta, la agarra del brazo brutalmente  y la arrastra delante de decenas de niños que detienen su tiempo de juego para compadecerse de esta niña?

¿Así ama un ser humano a otro, que abusa de él de cualquier modo posible, hasta provocarle lesiones irreparables e incluso la  muerte?

¿ Así amamos?

¿Qué nos pasó?

Resulta difícil responder a estos interrogantes.

Hoy, una vez más, nuestro país se vistió de luto para pedir protección frente a tanta violencia.

Hoy además, fue un día especial en donde hasta el cielo acompañó con lágrimas de lluvia, un dolor y una herida que están y siguen abiertas y que no permiten reparar la historia y seguir adelante.

Heridas que frenan y si se quiere, detienen abruptamente la vida de una o más personas y su círculo más íntimo.

Hoy,  como ayer (Embajada de Israel, Amia, Cromagnon, Tren Once, sólo por nombrar algunas) la vida pareciera pender de un hilo que cada cual corta a su antojo.

Y listo, al día siguiente, eso ya pasó, se olvidó y cada uno siguió con lo suyo.

Un texto de Freud dice Recordar, repetir, reelaborar. Recordamos, repetimos al infinito y no pareciera haber elaboración que transforme una realidad que nos estruja el corazón cada vez que acecha.

Conflicto, agresión, desconfianza, ira, insultos, prejuicios…

Violencia una y otra vez y pareciera ser la moneda corriente.

¿Así amamos al prójimo? ¿Así nos amamos?

Y la realidad nos vuelve a llamar  al interrogante, nos  obliga a hacer una pausa, a hacer un corte para repensar dónde estamos cuando nos necesitan.

Y ahí nuevamente.

¿Cuándo nos necesita quién? Principalmente nuestros hijos, pero además y no menos importante, nuestros semejantes y nosotros mismos.

Entonces, para empezar por el principio… quizás resulte oportuno recordar algunos de los derechos de nuestros niños y reflexionar qué estamos haciendo por ellos y cómo estamos velando para que se cumplan.

Sobre la Convención de los Derechos de los Niños y Niñas

Una Convención es un acuerdo entre países que deben respetar la misma ley, a pesar de algunas modificaciones o reservas que cada país puede realizar sobre la base de su cultura y tradición. Cuando un Estado ratifica una convención significa que acuerda en obedecer la ley escrita en esa convención.

El Congreso de la Nación Argentina ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño el 27 de septiembre de 1990 mediante la ley 23.849 y la Asamblea Constituyente la incorporó al artículo 75 de la Constitución de la Nación Argentina en agosto de 1994. A partir de este compromiso el gobierno debe realizar los esfuerzos posibles para asegurar que todo niño, niña y adolescente tenga acceso a todos los derechos que figuran en la Convención.

La Convención sobre los Derechos del Niño tiene 54 artículos y cada uno explica cada uno de tus derechos. Citemos algunos respecto a la PROTECCION ESPECIAL:

  • A que se dicten medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño de toda forma de violencia física o mental, descuido o trato negligente, maltrato o explotación, perjuicio o abuso sexual.
  • A ser protegido contra todas las formas de abuso y explotación sexuales
  • A ser protegido contra el secuestro, la venta o trata de niños para cualquier fin.
  • A ser protegido contra toda forma de explotación que perjudique cualquier aspecto de su bienestar.
  •  A no ser sometido a tortura, pena capital ni prisión perpetua.
  •  A no ser privado de su libertad ilegal y arbitrariamente.
  •  A que en caso de ser acusado o declarado culpable de infringir leyes penales se le dé un trato que fortalezca su respeto por los derechos humanos, a fin de promover su reintegración constructiva a la sociedad.

Te pregunto, me pregunto.

¿Cómo estamos educando? ¿Qué estamos haciendo?

Verdaderamente y con una mano en el corazón… ¿Dónde estamos cuando nos necesitan?

 

Lic. Carolina Sujoy

Psicóloga

Coordinador a de Comunidad Mamá Hamaca

Miembro de Psicólogas que acompañan la crianza respetuosa

lic.carolina.sujoy@gmail.com

 

Fuente: Unicef.org

Imagen: Unicef. Ciclón en Samoa y Fiji 2012.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s