¿Qué es Mamá Hamaca?

Es ese espacio que simboliza lo que hacemos todos los días o mejor dicho lo que nos empezó a pasar más notoriamente desde el día en que decidimos iniciar la búsqueda de nuestros hijos.

Me lo dijo casi accidentalmente una niña cuando me vio en la calle porteando a mi hijo: “Uy Papá, una mamá que hamaca” dijo y nos señaló contenta y ahí supe que ese sería el camino, el nombre de este espacio.

Mamá se hamaca.

Sí. Mamá se hamaca todo el tiempo.

Se hamaca con cada búsqueda, cada ilusión, cada test, cada frustración, cada noche de insomnio, cada duda y pregunta que se le aparece en su cabeza y que no siempre, tiene respuesta.

Se hamaca a partir de que recibe la noticia (más allá del tiempo que hace que se viene hamacando en la búsqueda), y a partir de ahí,  se inicia un largo recorrido laberíntico por médicos, doulas, parteras. Primero al recibir la noticia, compartirla con tu compañer@ y a partir de ahí  cada examen, cada prueba, cada momento.

Se hamaca cuando todo sigue su curso o cuando esto se detiene. Quizás una, dos o tres o más veces. Y se sigue hamacando.

Se hamaca con lo que está en su lugar o lo que aparece corrido, desubicado y ectópico.

Se hamaca con cada encuentro que es único e irrepetible y conlleva muchísimas sensaciones. Y Mamá se sigue hamacando, a veces más acompañada que otras. A veces su compañer@ se hamaca al lado y juntos se toman de la mano y avanzan.

En las buenas y en las malas. Y se siguen hamacando.

Se hamaca ante el embarazo tranquilo y ante aquél que no lo es.

Se hamaca ante los estudios que dan bien y ante aquellos que no tanto.

Se hamaca y llora en silencio lágrimas de un amor que duele y  deja marca.

Se hamaca ante el parto natural y ante aquel que fue intervenido y ante el que sólo ella sabe lo que luchará internamente para sanar esa herida, esa cicatriz que también es cicatriz de luz, de vida.

Se hamaca cuando se prende a la teta o cuando la deja al descubierto derramando sus lágrimas nutritivas, hasta que llega alguien que guía, estimula, sostiene y ayuda y ahí se vuelve a hamacar en el aprendizaje de un modo nuevo de relacionarse con el otro.

Se hamaca con la lactancia más allá del año y hasta que las velas no ardan, más allá de los prejuicios, de la mirada buscona del que condena ese pecho descubierto en cualquier situación  pero mira con picardía otros escotes.

Se hamaca cuando en busca de consuelo su cachorro se refugia en sus brazos, a cualquier hora, en cualquier momento, y situación. Aún cuando aparece quien dice “Dejalo llorar, así aprende”. ¿Así aprende qué? ¿Qué es bueno llorar y que nadie te consuele? ¿De verdad te parece que es bueno eso? Te abrazo y lamento que eso fue lo “bueno” que encontraste cada vez que necesitaste oler al otro, refugiarte en sus brazos, hundirte en su pecho buscando seguridad, consuelo, apego.

Se hamaca.

Se sigue hamacando.

Mamá, se hamaca todo el tiempo. ¿Tenés alguna duda?

Se hamaca cuando está con energía y cuando está cansada. Se hamaca sacando fuerzas de la madre tierra.

Se hamaca cuando elige un estilo de crianza y con eso se transforma en “la oveja negra del universo”.

Se hamaca cuando busca y encuentra su tribu de “ovejas negras”. Se hamaca ahí en el alivio, en el consuelo colectivo, en el refugio de la manada que da calor, cobija y cuya mirada es compasiva.

Se hamaca cuando hay que buscar un espacio de juego, un cuidador, un espacio educativo.

Se hamaca cada vez que llora y cada vez que el dolor duele más que el de uno mismo.

Se hamaca ante cada momento, dificultad, situación a la que hay que adaptarse.

Se hamaca cuando descubre una y otra vez que su tiempo no es el mismo, que sus horas de sueño duran distinto y su calidad es diferente.

Se hamaca cuando llega la noche y cuando cansada de todo el día, logró acostar a sus pequeños y recuperar un momento de silencio para entrar en contacto con sus ideas, sus pensamientos más profundos para resetear el sistema y poder reiniciarlo para estar disponible y seguir hamacándose al día siguiente.

Y una vez más se hamaca.

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Lic. Carolina Sujoy

Psicóloga

Coordinadora de Comunidad Mamá Hamaca

Miembro de Psicólogas que acompañan la crianza respetuosa

lic.carolina.sujoy@gmail.com

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Un comentario en “¿Qué es Mamá Hamaca?

  1. Excelente el artículo, humaniza en lo cotidiano y en el espectro completo lo que significa criar y de acuerdo a las experiencias diversas y variadas de cada individuo

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